Capítulo X
MENTE PODEROSA
De
pequeño acompañaba a mi madre a su trabajo, ella había alquilado un local en un
balneario y lo acondiciono para una enfermería ya que ella era enfermera, cada
fin de semana vivía entre vendas, cortadas y de cosas que suelen suceder con la
gente que se buscan sus accidentes sin embargo al pasar el tiempo, decidí darme
mis propias expediciones ya que ese lugar tan grande con árboles enormes con su
propia zona arqueológica con su propia pirámide además de muy seguro, mi madre
me daba los permisos, tampoco le decía que me iba a meter a un agujero, solo le
decía voy a dar una vuelta.
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| Puente Colgante |
Si
hijo ve ándate con cuidado no te alejes demasiado (decía mi amada mama) para
seguir con la aventura y empezaba a bajar una cuesta donde el rio sonaba, los
arboles grandes por demás se asomaban observando mi caminar como esperando ese
paso de mi presencia, lo más emocionante era caminar por un puente colgante,
empezaba a caminar sobre él, la altura promedio de unos diez metros cruzando el
rio y me detenía en medio, siempre me paraba ahí, y observando el árbol tenía
la sensación de que algo me atraía a toda la naturaleza.
Como
cuando vas manejando un carro automático y te paras en un semáforo y de repente
sientes que estas a avanzando piensas que los demás están retrocediendo porque
así estas a punto de darle un golpe al de enfrente y reaccionas metes el freno
más a fondo por qué no lo aprestaste como debía ser, estabas avanzando no los
carros estaban retrocediendo.
Pero
en el puente no había un freno mal presionado y además a esa edad no sabía
manejar ni siquiera alcanzaba los pedales, entonces me quedaba como extasiado
como si tuviera una contemplación espiritual un encuentro extraño pero conocido
a la vez, me convertía en un imán atrayendo hacia mí la naturaleza en ese
puente en medio de él seguía observando, llegaban imágenes como recuerdos, algo
pasaba no lo entendía eran lapsos de diez minutos por lo menos y en ocasiones
eran más porque después de ese éxtasis me regresaba a la enfermería ya no necesitaba
ver más y cuando buscaba más la expedición se convertía en más aventura más
conquistas.
En
ocasiones visitaba un pozo muy especial que decían los del lugar que se llama
la poza azul donde era el lugar sagrado para bañarse el legendario Moctezuma
que empezaba a escucharlo en los libros de historia de la primaria pero no era
tan relevante para mí, como niño lo más importante era la expedición, el
éxtasis la concentración impregnarme de ese ambiente. Cuando observaba la poza
azul veía los recuerdos las imágenes que se presentaban en el puente colgante,
y claramente ya veía como el Moctezuma se bañaba disfrutando de esa agua
cristalina donde emanaba, donde nacía, esa agua, la poza azul como había gente
a su alrededor bañándose con él gente muy allegada sus amigos y amigas como si
fuera una gran familia todos en armonía y más arriba había guerreros vigilantes
con sus lanzas custodiando ese lugar todo un éxtasis a la edad de diez años
después visitaba la pirámide y en mi mente decía reconozco este lugar, con sus
respetivos rasguños por el tiempo.
Al
regresar a casa para iniciar clases del día siguiente varias veces soñaba con
ese lugar donde extendía los brazos hacia los lados y en una posición cómoda
empezaba a elevarme lentamente boca arriba a mí me parecía normal después de
varias ocasiones ese sueño recuerdo como me elevaba y me elevaba hasta casi
llegar a las nubes me despertaba en mi cama suavecita en un colchón
impresionante que tenía, mis padres no escatimaban para que mi hermano y yo
siempre durmiésemos de la mejor manera; cuando despertaba me encontraba con los
brazos extendidos y decía estoy en la nubes mi colchón es una nube me encanta
el colchón, y claro me encantaba.
Ese
colchón duro muchos años cuando regresaba de la universidad encontraba a mi
mama mi papa mi hermano acostados sobre él y me decían es que tu colchón es tan
suave como las nubes, me quede a tonito cuando escuche esa respuesta la primera
vez.
Mi
mente trabajaba cada día más y un día me di cuenta que mi mente era tan poderosa
que de mi interior nació el colocar una aguja con su hilo y pegue el hilo al
techo dije te vas a mover me costó trabajo al principio pero después lo moví ya
que encontré la fórmula para hacerlo y empecé a moverlo hacia la derecha. Con
unas vueltas tan rápidas que se quedaba girándose como si fuese una hélice
bueno una vibración impresionante para mí, que lo empujaba a través de la mente
ese ejercicio lo empecé hasta educar a mi mente a diario. En ocasiones mi mama
me decía y esa ajuga pegada al techo que significa Zerati yo simplemente le
decía es que yo la muevo ella me miraba se iba no me decía nada. Creo que ella se daba
cuenta lo que estaba pasando después lo supe era una persona como yo.
Pero
también hice travesuras con la mente hasta que se me dio una lección por eso;
como yo podía hacer cosas con la mente y podía manejar esa energía redactaré lo
siguiente una ocasión estaba ya trabajando en un parque de diversiones el cual
se rentaban cuatrimotos había señalamientos para que no pasaran por los lugares
donde no debían pasar para no ocasionar accidentes recuerdo como un joven mal
educado salía por esos señalamientos sin importarle los letreros, recuerdo que
llegaron unos trabajadores a mi cargo y me decían esos clientes están causando
desordenes andan en zonas prohibidas, decidí tomar una moto, lo alcance para
llamarle la atención educadamente a él y a su hermana pero no hicieron caso,
entonces veía que iban a exceso de velocidad y lo observaba ya hasta me estaba
cayendo mal la actitud negativa y de vale madre del joven y su hermana observe
unas vueltas al joven y él me observaba que casi me decía me vale lo que me
digas yo voy a correr, lo seguía observando cómo brincaba con la moto esas
vueltas indebidas entonces de un repente se cayó se accidento se quebró la
cuatrimoto y él se rompió un brazo llego mi jefe y me dijo que hiciste, lo
tiraste, tú lo tiraste Zerati te conozco, mejor le hubieses apagado la moto
mira ya hasta la rompiste,- claro que no lo hice como lo voy a tirar si estoy
lejos de él,- me dijo no te da pena tirar a un joven así. Te conozco se de lo
que eres capaz. (Me quedé atónito quien le dijo que yo podía hacer eso) sin
querer pero lo hice lo tire ocasioné que tuviera ese accidente al cabo de unos
meses me corrieron siempre que hay un acción atrae una reacción las leyes
universales siempre están presentes falte a una de Ellas y tuve la
consecuencia.
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| Pausa |
Entonces
hice una pausa medite y repare el daño.
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